He visto en meneame este espeluznante video de las condiciones en las que trabajan los “Gold Farmers” en China. Esta gente se dedica a conseguir objetos mágicos en juegos de rol on-line, como el World of Warcraft (donde se conectan diariamente cientos de miles de personas, ya tiene más población virtual que Noruega) y los venden a cambio de dinero real. Así de simple. Chinos explotados para conseguir mercancía virtual a cambio de pasta.

Como se puede observar en el video, las condiciones en las que estos pobres chinos no es que sean demasiado acogedoras, pese a lo “divertido” que suene el trabajo en un primer momento. Lo peor de todo es que, como en la vida real, se les discrimina dentro del universo on-line debido a su modo de juego, demasiado individualista, por lo que, al parecer si te quieres meter en alguna pandilla virtual de mamporreros lo mismo te hacen una prueba escrita para comprobar que no eres chino.

Las últimas de esto del World of Warcraft también son tela: una chica murió después de estar jugando varios días seguidos. Dentro del juego, sus amigos virtuales organizaron un funeral para su personaje. Y recientemente, también, Blizzard ha prohibido tambén las comunidades homosexuales dentro del juego.

Los juegos multijugador on-line son todo un fenómeno sociológico a analizar. Estamos muy metidos en el siglo XXI. Y algunos están muy metidos también dentro de universos virtuales. Que cada vez más se empiezan a parecer a la realidad.