
He pasado unos meses alejado de toda acción e, incluso, de toda meditación, sumido en un hastío profundo, en una actitud radicalmente nihilista. ¿Me habrán echado de menos en el reino de la Alcachofa? Esta Gran Alcachofa virtual, producto de la mente depravada y subersiva de un buen amigo mio. Él es la prueba irrfutable de que los videojuegos son perniciosos para la salud mental, y, orgulloso de su vicio, se precipita a defenderlo como una avispa su avispero… Pero no he regresado para humillar a mi anfitrión, él conoce su futuro al igual que otros, pero niega el horizonte que se abre ante su hinchada mirada. ¿No es aquello un desierto? ya dejamos atrás los verdes prados de la infancia insconciente, incestuosa. Todas las primeras relaciones sexuales se dan en el seno de la familia, y quien no recuerda a su prima desnuda es porque nunca tuvo prima. ¡Lo que daría por ver ahora a mi prima desnuda! Maldita sea, que aburrido es todo esto. Fingir que somos buenos mientras nos pudrimos por dentro. Yo ya no finjo, no lo haré nunca más. Prefiero ser rechazado y marginado, llevar el estigma del mal en la frente, antes que tener que volver a decir: Oh, qué bonito, qué bien te ha quedado, me alegro por ti… ¡Y una mierda! no me alegro en absoluto, y es horrible eso que has hecho. Tú acto es cobarde y lo sabes. ¿Acaso necesitas la aprobación de tus “semejantes”? ¿Realmente la necesitas? Veo que sí, y las críticas que ocasionará este texto serán virulentas y atroces reafirmaciones de pobres diablos ofendidos en lo profundo de su ser, porque el odio engendra odio, y yo os odio, y vosotros me odiais a mi. ¡Qué bella es la capacidad del odio de autoengendrarse! ¡No entendéis que obra del mismo modo que Dios! Basta con escupiros a la cara para que reneguéis del mundo y os entregueis al más terrible vicio; el vicio moral. Lo haceis porque no queréis que os escupan de nuevo. La posibilidad de vengaros os aterra, y delegáis vuestra capacidad de “hacer justicia” en gente más perversa que la que os escupió. Parto de la siguiente tesis un poco frívola pero nada descabellada: Aquellos que condenan el matrimonio homosexual (los únicos que lo hacen) han sentido impulsos homosexuales en el pasado y los han reprimido, considerándolos malvados, diabólicos, indecentes… no existe otro motivo para tal censura, y yo propongo: ¡Enseñémosles las pollas! ¡Que ardan en deseos de tocarlas mientras piensan en su cochina mujer! Fueron cobardes y desean que los demás sean igual de cobrades que ellos, y en cuanto alguien grita: ¡Soy gay! saltan de sus cómodos sofás, pensando quizá para sus adentros: Yo también. Pero enseguida gritan: ¡Cómo se atreve! ¡Crimen contranatura! y estupideces por el estilo, porque, de todos es sabido, que quién más acusa más culpable es, y quién más muestra, más tiene que ocultar.
Epístola de San Pablo a los romanos 14,14: Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.
¿Alguna vez fue leído este versículo en la Iglesia?
¿A dónde quiero llegar con todo este ataque, en apariencia injustificado, contra todos y contra ninguno?
No niego que sea un deahogo personal, como he dicho al principio, tengo una mala época, una muy mala actitud. No culpo a nadie de mis desgracias, pero estoy cansado de tanta moralina barata, cinismo y superstición, y mi hastío ha fermentado hasta transformase en odio. ¿Odio a qué, a quién? A mi mismo, y, por ende, a toda la creación. Yo soy un monstruo, pero tengo el valor de mirarme al espejo ¿Quién entre vosotros puede decir lo mismo? porque no pienso ennumerar mis pecados, pero os aseguro que son terribles y abundantes.


Querido Sr. Z. Visto lo visto, parece haber intentado desahogarse, algo imposible.
Yo vivo ahogado por esas pamplinas, sufro de ese asco, de ciertas cosas que no necesariamente hay que nombrar, ni compartir…tanta mierda nos rodea, que ni con innumerables frases perfectas podríamos describir, seríamos poetas, esos que viven sobre el gran montón y lo manejan sacando caca o oro dependiendo del día.
LO que te ocurre, lo que me ocurre (no somos poetas) es que vivimos intensamente asuntos no nuestros, aire contaminado nos rodea, esto es, somos algo puro que se persigue, por eso nos conocemos, por eso somos amigos, por eso hablamos contínuamente de estos temas…a veces publicamente escritos…poca gente responderá o comenterá, ni les va ni les viene, no por que les de igual el tema…ellos son el tema…en este mundo no se salva ni Dios..personaje lleno de mierda…a estas alturas.
Bueno..me he atrevido a decir lo que pienso…una mínima parte de eso que razono, denem más razones para hablar..y argumentaré..por ahora..esto ha sido algo espontáneo…
Un saludo Dr. Z no se desanime, ni con la Red de redes siquiera..lugar inmundo e impersonal…leno de verdades a medias…
C’est très interesant ça que tu as êcrit. Ecrire c’est très bon quand tu as quelque chose qui te fait màl a la tète. Buena suerte.
PD: Me mola la cara que pones en la foto
Si te odiaras no habrías escrito eso para desahogarte. Si nos odiaras no habrías escrito eso para deleite de algunos de nosotros…
Pero bueno, de que sirve otorgar protagonismo para el odio a aquellos mas miserables? El odio no sirve para nada, si odiando no resuelves tus problemas, ahorrate el mal trago. Ya sufren bastante en sus miserables vidas los “Que guapo estás” y los “Tio, me caes mazo bien, de verdad.” Tiempo y ánimo para tu mal rato. No deberías necesitar mas.
te odio, gas inflamable que asciende de los infiernos. ¿Te hace falta una cerilla? el fuego es precioso, casi tanto como el ardor de una vida apasionada. quema tu tele.
oiga, que me ha crispao!