Via meneame.net me entero de la última conquista de nuestro enemigo más acérrimo en la batalla por la lobotomización de las masas. Ante las numerosas multas que reciben las cadenas por la violación sistemática de los horarios infantiles, la falta de audiencia y sobre todo, los motivos oscuros que no cuentan, algún directivo ha tenido la feliz idea de hacer participar a niños en un programa del corazón. Sin que, por supuesto, las autoridades competentes a la higiene mental del vulgo, hagan nada por solucionarlo. Es más, viven en connivencia con ello al promover las políticas culturales que exigen gente de la inconmbesurable altura de Ramoncín en nombre de autores de prestigio como David Bisbal.

Desde Alcachofa Corporation llamamos a la rebelión activa, no cívica. Los responsables de esta aberración merecen ser colgados de sus bolsas escrotales tras habersele arrancado a patadas todas y cada una de las piezas bucales (incisivos, caninos, premolares y molares).
Ellos quieren audiencia a cualquier precio. Nosotros les queremos desmembrados a cualquier precio.

¡¡Guerra a la televisión!! ¡¡Extinción de la telebasura!!